Blog EGION 

Puertas invisibles, integración y diseño.

20 Enero 2019

Las puertas se han convertido en algo tan habitual en nuestras casas y edificios que a veces no reparamos en ellas. Estos elementos arquitectónicos surgen por la necesidad de unir y de separar, de comunicar y de partir el espacio en dos.

Pentahouse Blasco Ibañez, Fran Silvestre Arquitectos.

En la actualidad el confort se basa en ocultar cosas. Los espacios interiores deberían intentar tener los menores accidentes visuales posibles, sólo así se conseguiría una estancia tranquila y serena.

Todos hemos tenido alguna vez la experiencia de estar en una habitación con una puerta mal colocada, que no encaja con su entorno, que deja ver algo que no debería o que da protagonismo a un espacio sin interés.

Las puertas invisibles permiten esconder no solo todo aquello que no queremos ver, sino crear una entrada a una estancia que pase desapercibida. En origen las puertas invisibles ocultaban aquellos rincones secretos, aquellas cámaras, pasadizos y estancias que, a pesar de tener una entrada inmediata desde un espacio principal, su acceso era restringido.

Out of the Blue, Aim Studio. Fotografía de Simone Furiosi

En el diseño contemporáneo y en la búsqueda por la homogeneidad dentro del espacio, las puertas invisibles se convierten en un elemento aliado. En pocos años el uso de estas puertas integradas en los paramentos que las contienen, prescindiendo de marcos visibles, se ha democratizado.

Podríamos entender como puertas invisibles aquellas que se integran dentro de la pared o muro que las contienen, sin tener tapajuntas exteriores que la remarquen. Este sistema permite dar continuidad a la pared y camuflar puertas con el mismo acabado. Pero hay que entender que el enrasado con la pared se produce en una de las caras del tabique ya que, normalmente, el tabique será más grueso que la hoja de la puerta.

Proyecto de la web de ARCON.

Es importante valorar hacia que lado del tabique es conveniente realizar el enrasado de la puerta. Es habitual que esta decisión permita enrasar las hojas de las puertas hacia las zonas de paso, y dejar esa diferencia dentro de la estancia. Además, habrá que tener en cuenta que cuando la hoja se abate, su ángulo de giro será como máximo de 90º, debido a que su apertura toparía con la pequeña mocheta generada en el tabique.

En ocasiones las puertas son regruesadas para ocupar todo el ancho del tabique y quedar así enrasada por ambas caras. Esto es posible pero debemos tener en cuenta que el peso de la puerta aumentará considerablemente, así como su coste. Marcas como Albed llevan a cabo este sistema que además mejoran el aislamiento acústico entre estancias.

Puerta Integra, del fabricante Albed.

Las puertas invisibles se componen de una hoja normalmente de madera o tablero contrachapado que, a diferencia de las hojas de las puertas convencionales, sus cantos suelen llevar unas pequeñas muecas que se adaptan a los perfiles que hacen las veces de premarco.

Vista abierta/cerrada. Puerta abatible modelo tirar en pared plana de 100mm. Referencia: L’Invisibile.

Por otro lado, la gran ventaja de las puertas invisibles o integradas es la ausencia de tapajuntas. Los tapajuntas normalmente remarcan en todo el borde exterior la hoja de la puerta y solapa la unión entre la pared y el premarco, permitiendo el ajuste del cierre de la hoja. Al desaparecer estos tapajuntas, se permite que la continuidad de la pared sea completa hasta llegar a la hoja de la puerta, separándola de ésta unos pocos milímetros.

Detalle de puerta integrada. Referencia: L’Invisibile.

No sólo se gana en limpieza visual, también se consigue uniformidad en los acabados y como se ha dicho anteriormente, se puede esconder ciertas puertas o quitar protagonismo a otras, manteniendo la misma apariencia.

Además de la hoja, lo realmente importante en una puerta de este tipo son los premarcos. Estos premarcos se convierten realmente en los marcos de la puerta, siendo quienes la sostiene y quienes se anclan a la pared. A diferencia de los premarcos de puertas convencionales que suelen ser de manera y cuya función es adecuar la superficie de unión entre puerta y pared, los marcos de las puertas integradas son perfiles específicos, normalmente de aluminio, que se adaptan tanto al soporte (el muro o el tabique en cuestión) como hacen las veces de sostén de la hoja.

Axonometría del sistema de puerta integrada. Referencia: AGS Systems.

Conseguir que toda la estructura de aluminio quede oculta y permita un correcto remate de la pared (ya sea un tabique de fábrica enlucido o un tabique de placas de cartón yeso), hace que no sea necesario otro elemento de terminación, como eran los marcos. Igual de importante es saber de la existencia de bisagras ocultas, cerraduras magnéticas o manillas invisibles, que completan todo el sistema de mecanismos de una puerta.

Es importante saber que este sistema de marcos contiene desde su fabricación las cajas que albergarán las bisagras ocultas. Esto significa que es de vital importancia saber cual será la altura final de la puerta a la hora de encargar el producto. De no ser así, cortar un marco de este tipo supondría posibles pérdidas en el número de bisagras colocadas y un descuadre en las mismas con respecto a la hoja.  

Manilla invisible NO-HA, de ARCON.

Algunas de las grandes marcas dedicadas a la fabricación de estas puertas como pueden ser L’invisibile, Sensem, Arcon o Albed; poseen patentes para este tipo de sistemas, permitiendo adaptaciones según las necesidades.

Los marcos invisibles para puertas integradas no sólo se centran para puertas abatibles o batientes, también existen para puertas con apertura pivotantes (que giran sobre un eje separado de las jambas de la puerta) o puertas correderas escamoteables (que quedan enrasadas a una de las caras exteriores de la pared).

Sistema de puerta integrada con apertura pivotante. Referencia: L’Invisibile.

Además, la adaptación en tamaños de este tipo de puertas permite que la altura de la hoja y, por tanto, del paso, llegan a ser mucho mayores, consiguiendo efectos de puertas de suelo a techo muy interesantes, que consiguen una continuidad del falso techo entre estancias. El juego de aumentar la altura en las puertas hasta los límites del falso techo, y las variaciones considerablemente del ancho estándar de la hoja, posibilita experiencias similares a los tabiques móviles, que comunican o separan estancias.

Apartamento RM, Francesc Rifé. Fotografía de Eugeni Pons.

Igualmente, los acabados de las hojas de las puertas pueden encontrarse con multitud de variaciones: laminados, vidrio, microcemento sobre un panel MDF, gres porcelánico de 3mm de espesor con malla de fibra de vidrio, cuero, madera contrachapada, madera maciza o paneles lacados, entre otros.

Rehabilitación de vivienda en Sevilla, EGION. Fotografía: Javier Orive.

 

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